ALAF

Latin American Association of Forensic Anthropology

Clyde Snow

7 de Enero 1928, Fort Worth EU- 16 de Mayo de 2014, Norman EU

El doctor Clyde Snow  fue un reconocido Antropólogo Forense, algunos mencionan que fue el más famoso del mundo, nació en Fort Worth, Texas el 7 de enero de 1928. Realizó sus estudios universitarios en la Universidad de Nuevo México Este, donde obtuvo el grado de licenciado (Bachelor). En la Universidad tecnológica de Texas obtuvo una maestría en zoología, y la Universidad de Arizona obtuvo el doctorado (Ph.D.) en Antropología.

 

En 1968, el doctor Snow fue nombrado Jefe del Departamento de Antropología Forense del Instituto Aeromédico Civil, su reputación fue creciendo y en 1972  la Academia Americana de Ciencias Forenses reconoció el trabajo forense como una especialidad de la antropología.

 

Desde 1979 decidió dedicarse exclusivamente a la actividad forense. Él prefiere llamar a su trabajo, “osteobiografía” indicando que “hay una breve pero muy útil información biográfica de un individuo contenida en el esqueleto, si se sabe como leerla”.

 

Trabajó con varios grupos de derechos humanos, llamó la atención de la opinión pública sobre las fosas comunes en Argentina. En 1984, a iniciativa de las Madres de Plaza de Mayo, fundó y capacitó al grupo inicial del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) con apoyo de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS). En 1990 llegó a Guatemala respondiendo al llamado de organizaciones de víctimas como CONAVIGUA, como resultado se creó el Equipo Guatemalteco de Antropología Forense que posteriormente se constituyó como Fundación de Antropología Forense de Guatemala, también contribuyó con la creación de los equipos de Antropología Forense en Perú y Chile.

Entre los casos que trabajó el doctor Snow son especialmente reconocidos el de John F. Kennedy, los hombres que lucharon con el General Custer la última batalla en 1876, Dr. Josef Mengele el famoso criminal de guerra nazi que huyó a Brasil, las víctimas del asesino en serie John Wayne Gacey, el rey egipcio Tutankhamun, las víctimas del atentado de bomba cometido en Oklahoma y víctimas de guerra de fosas comunes en Yugoslavia.

 

En 1998, el Dr. Snow testificó como testigo experto en este Tribunal en el juicio en contra de los serbios acusados de las ejecuciones de cerca de 200 croatas desarmados que eran pacientes de un hospital. En 2006, Clyde Snow también hizo declaraciones como testigo experto en el juicio contra Saddam Hussein y sus colaboradores en la campaña de genocidio emprendida contra los Kurdos en Irak.

 

La labor crucial que Clyde Snow ha jugado en las vidas de miles de hombres, mujeres y niño/as en centenares de lugares del mundo. Desde su jubilación de la Administración Federal de Aviación de los EEUU en 1979, Clyde Snow ha puesto sus habilidades como Antropólogo Forense al servicio de miles de víctimas de regímenes violentos que convierten la violación de los derechos humanos de sus ciudadanos en práctica rutinaria

 

Clyde Snow ha realizado trabajos en Brasil, Bolivia, Camboya, Chile, El Salvador, Etiopia, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Filipinas, Sri Lanka, Venezuela, Kurdistán, República Democrática de Congo, y Zimbabwe, entre otros (hasta el momento 46 Countryes). Así mismo, el Dr. Snow y su equipo también ayudaron a entrenar a otros equipos locales de Antropólogos Forenses en Chile, Guatemala y Perú. Sin arriesgar nunca su compromiso con la objetividad científica.

 

A los lugares que el Dr. Snow ha viajado ha encontrado centenares de fosas comunes, donde los cuerpos de miles de hombres y mujeres, en su gran mayoría jóvenes, torturados y asesinados que esperan ser identificados y enterrados con dignidad.

 

El mismo entrenó a jóvenes en la ciencia de la Antropología Forense, enseñándoles los procedimientos correctos para desenterrar los cuerpos, recuperar los restos, e identificar a las víctimas. Sin embargo lo más importante que Clyde Snow les enseñó a sus estudiantes a lo largo y ancho del mundo fue el aprender a apreciar cada fragmento de hueso, cada hebra de ropa, cada pedacito de diente, o cabello, como una clave importante de la vida de la persona.